El estado de alarma: cosas que podemos hacer, y cosas que no

Para tratar de frenar la expansión descontrolada del coronavirus, el gobierno ha decretado el estado de alarma, y eso conlleva una serie de restricciones en nuestro día a día.

La entrada en vigor de esta medida implica el cierre de todos los bares, restaurantes, lugares de ocio y de cualquier otro tipo de negocio que no sea considerado de primera necesidad.

También implica que los ciudadanos tendremos, durante al menos 15 días, limitada nuestra libertad de circulación.

Debemos quedarnos quietecitos en nuestra casa. Sabemos que es una medida dura y difícil, pero es el método más efectivo para tratar de frenar la expansión descontrolada del virus.

¿Cuándo y de qué manera podemos salir de casa?

Lo primero: podemos salir de casa, pero de manera individual, excepto cuando es para acompañar a personas mayores, personas con alguna discapacidad o por otras causas justificables.

Podemos salir para acudir a nuestro puesto de trabajo si el teletrabajo no es una opción.

Podemos salir para comprar alimentos, productos de farmacia o cosas de primera necesidad.

Podemos salir con nuestras mascotas; pero dicha salida se limitará a un paseo corto, lo justo para que el animal haga sus necesidades, manteniendo la distancia de seguridad con otras personas que puedan estar en las proximidades y evitando hacer corrillos.

Podemos salir a áreas de descanso y gasolineras para repostar.

Podemos salir para acudir a centros sanitarios.

Podemos salir en caso de ir a atender a personas mayores, menores, personas dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables.

Podemos salir si tenemos que acudir a una sucursal bancaria.

Podemos salir en caso de fuerza mayor o de causa totalmente justificable.

¿No cumplir las normas puede costarnos una sanción?

SI.

Las sanciones por no cumplir las normas van desde una multa, que puede oscilar entre los 600 y los 30.000 euros, dependiendo de la gravedad de la infracción, hasta penas de prisión en caso de extrema resistencia a la autoridad.

Entendemos los difícil de la situación, pero os pedimos, por favor, la mayor colaboración posible. Si nos saltamos las restricciones a la torera nos estaremos poniendo en peligro y contribuyendo a colapsar aún más los ya saturados servicios sanitarios.

Os agradecemos de corazón vuestra colaboración.